Boticario sin botica, nada significa.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Lo malo sin maestro se aprende.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Trato es trato.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Salud y pesetas salud completa.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Bien o mal, junta caudal.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
A caracoles picantes, vino abundante.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Una manzana cada día, de médico te ahorraría.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Remendar y dar a putas.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
No hay quinto malo.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Buscar los tres pies al gato.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
A carne mala, buena salsa.