Encima de la cabaña todo daña.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Pobreza, víspera de vileza.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Víbora que chilla no pica.
A fullería, cordobesías.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Ver pecar, convida a pecar.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Nunca viene una desgracia sola.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Un clavo saca a otro clavo.
Si truena es porque va a llover.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Favorecer, es por norma perder.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
La cabra siempre tira al monte.
Quien sube como palma baja como coco.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Barco amarrado no gana flete.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Quien vende barato vende doblado.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
El más abusado se ahoga en el vado.
Agarrando aunque sea fallo.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
Con aguja de plata no se puede coser todo.
El alfayate del Cautillo hacía la costura de balde y ponía el hilo.
Mal oledor, mal catador.
Aguas calmadas estropean los puentes.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
El que se apura, poco dura.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Lo que mucho se usa, poco dura.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
No trepes muy alto, no sea que la caída sea más fuerte.
La cabra come el césped allí donde se ata.
El que afloja tiene de indio.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.