Dar caramelo.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Codicia mala, el saco rompe.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Nunca falta de que reírse.
A braga rota, compañón sano.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
La leña torcida da fuego recto.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
Pequeña hacha derriba un roble.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Mas vale ser afilador que labrador.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
A capar se aprende cortando cojones.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
La cascara guarda el palo.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
No hay más araña que la que teje.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Se está ahorcando con su propia soga.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Más dura será la caída.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
La espina saldrá por donde entró.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Los extremos nunca son buenos.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.