Más vale sudar que estornudar.
Ligera de cascos.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
La lengua es el azote del culo.
Lo barato cuesta caro
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
De puta a puta, taconazo.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El que canea, no calvea.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Mano lavada, salud bien guardada.
Allá va la lengua do duele la muela.
Bien está el pájaro en su nido.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Hablar bajo y obrar alto.
A buen salvo está el que repica.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Juntos en las duras y en las maduras.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Que saben las vacas de montura.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Renegad de viejo que no adivina.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Quien cerca halla, cerca calla.