Encontrar al perro en la olla
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Las cosas en caliente pegan.
Claridad, y no en el caldo.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Para enero, oliva en el brasero.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
A chica boca, chica sopa.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Inflama más la comida que las musas
La cascara guarda el palo.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
El de las piedras hace pan.
A hierro caliente, batir de repente.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Como poroto de la chaucha.
En todas partes se cuecen habas.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Arroz que no se menea, se quema.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Bocado comido no guarda amigo.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
A mala leña un buen brazado.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Comer de su propio cocinado.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.