Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Cabeza casposa, poco piojosa.
A marido ausente, amigo presente.
El que come aprisa, come mal.
Si la lengua erró, el corazón no.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
El buey manso mató al amo.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
De lo vedado, un solo bocado.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Ausente, apenas viviente.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Ni lava ni presta la batea.
Borrego al camión, duro a la montera.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Chancho limpio nunca engorda.
Del cuero sale la correa.
Quien da para recibir no da nada
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
A los tontos no les dura el dinero.