A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Aquí hay gato encerrado.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Calma piojo que el peine llega.
Con agua pasada, no muele el molino.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Cada oveja con su pareja.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Juntos pero no revueltos.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Quien con toros anda, a torear aprende.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Ir de capa caída.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
No está la carne en el plato por falta de gato.
Hacer agua los dientes.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
No es bueno huir en zancos.
Asno con hambre, cardos come.
El que pestañea pierde.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Buscarle la quinta pata al gato.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Se defiende como gato panza arriba.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Agua corriente, no daña el diente.
Maíz comprado no engorda.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.