A la larga, el galgo a la liebre mata.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Por los ojos entran los antojos.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Ver pecar, convida a pecar.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
La miel no se ha hecho para la boca del asno.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Con la boca es un mamey.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Criados, enemigos pagados.
Dueña que mucho mira, poco hila.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
No muerdas la mano que te da de comer.
Un ojo al gato y otro al garabato.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Hasta los animales se fastidian.
No dar pie con bola.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Por el rastro se da con la liebre.
Dando dando, palomita volando.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Una golondrina no hace verano.
A la hora mala no ladran los perros