A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
La mujer rogada y la olla reposada.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Dios castiga sin piedra ni palo.
La intención es lo que vale.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Manda, manda, Pedro y anda.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Fiar, en Dios y en otro no.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
No se puede mamar y protestar.
La vida es así, y el día es hoy.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Non hai peixe coma o porco.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Donde hay querer, todo se hace bien.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Nobleza obliga.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
El hábito no hace al monje.
El que presta, a pedir se atiene.
Para ganar, forzoso es trabajar.