Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
No se puede repicar y andar en la procesión.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Un hombre puede lo que sabe
No se puede estar en la procesión y repicando.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
La mejor caridad es la justicia para todos
Santo Tomé, ver y creer.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Atente al santo y no le reces.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Vicio no castigado crece desatado
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Errar es humano.
Ira no obra Justicia.
No se puede servir a dos señores.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Ruego y derecho hacen el hecho.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.