Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Costumbre hace la ley.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
La noche para pensar, el día para obrar.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Nadie querría para sí.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Ama al grado que quieras ser amado.
El que se brinda se sobra.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Agarrando aunque sea fallo.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
El ojo del amo hace más que sus manos.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
El que más puede, más aprieta.
No hay mal que por bien no venga.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.