Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Nadie se hace rico dando.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Dios nos coja confesados.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Navigare necesse est, vivire non est necesse.
Írsele a uno el santo al cielo.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Cada día trae su propio afán.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Antes doblar que quebrar.
A quien labora, Dios lo mejora.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
A chico santo, gran vigilia.
Estar armado hasta los dientes
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
En la necesidad se conoce la amistad.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
La prisa es la madre de la imperfección.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Vale más tener que no desear.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Confesión hecha, penitencia espera.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.