Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
El diente de la cabra menos come que daña.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
En Agosto prepara el agua y el costo.
En materia de dinero, no hay compañero.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Pan con pan comida de tontos.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Llave puesta, puerta abierta.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Las buenas labores honran a los labradores.
Paga para que te acrediten.
Sin trabajo no hay recompensa.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Hacer la plancha.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Mas mata la duda que el desengaño.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Bolsillo vacío, trapo le digo.