Matar dos águilas con una sola flecha.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
Una palabra deja caer una casa.
De mala ropa no sale un buen traje.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Dar palos de ciego.
Al mal año, tarria de seda.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
No saber una jota.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Piensa mal y acertarás.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Oveja que anda, bocado halla.
Trabaja y no comerás paja.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Lo que ha de ser, va siendo.
Esperanza que consuela, que no muera.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
El dolor embellece al cangrejo.
A ese precio, no habría ya vara en la tienda.
Obra bien empezada, medio acabada.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Es más entrador que una pulga.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
No juzgues el barco desde tierra
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Regla y compás, cuanto más, más.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Pasado mañana, mañana será ayer.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Dar el consejo y el vencejo.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Reniego de plática que acaban en daca.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Peor es mascar lauchas
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.