Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Al engaño, con engaño.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
A quien mucho miente, le huye la gente.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
El corazón engaña a los viejos.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Ley puesta, trampa hecha.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El que da porque le den, engañado debe ser.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
El que jura miente.
Codicia mala, el saco rompe.
De los celos, se engendran los cuernos.
Amor con celos, causa desvelos.
El malo siempre piensa engaño.
Confesión obligada, no vale nada.
Con el engañador, se tú mentidor.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.