Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Carne en calceta, para quien la meta.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
El que guarda siempre encuentra.
No me tientes Satanás.
Fragilidad tu nombre es mujer.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
A mal viento va esta parva.
De donde no hay no se puede sacar.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Cuentas claras conservan amistades.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Callen barbas y hablen cartas.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Pobreza no es vileza.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Amar sin padecer, no puede ser.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.