Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Al asno lerdo, arriero loco.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Entre todos la matamos y ella sola se murió.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Quien se va, vivo y muerto está.
El que paga mal, paga dos veces.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Ama y guarda.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Del monte sale, con que se arde.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
La casa se arruina por la cocina.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
A perro viejo no cuz cuz.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Dar con la puerta en la cara.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Fingir locura, es a veces cordura.
A tal amo tal criado.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
El vino, de la verdad es amigo.
Fango que se mueve, a demonios hiede.