Al espantado, la sombra le basta.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Más se mira al dador que a la dádiva.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Cada cosa pía por su compañía.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
La que da beso da d'eso.
No es nada que matan a mi marido.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Grandotas aunque me peguen.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
A la que te criaste, te quedaste.
De los hijos, el que muere, el más querido.
La oprtunidad la pintan calva.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Acabada la misa, se parten las obladas.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
La abundancia da arrogancia.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Más vuela la fama mala que la buena.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Buena ventura solo con otra dura.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Perro viejo no caga en el trillo.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Loro viejo no aprende a hablar.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Pueblo chico infierno grande.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.