Año bisiesto, hambre en el cesto.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Amor antiguo no se oxida
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Días y ollas hacen grandes obras.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
A bien se llega quien bien se aconseja.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
El que deja una herencia, deja pendencias.
A mucho hablar, mucho errar.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Yo que callo, piedras apaño.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Ante la duda, abstente.
Serio como perro en bote.
A mala venta, mala cuenta.
Llenarle la cuenca a alguien.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Hablar con el corazón en la mano.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?