Bebe y ata la bota.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Sacar las castañas del fuego.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
El que pega primero pega dos veces.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
A tal señor, tal honor.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Duro de cocer, duro de comer.
Fiate de Dios y no corras.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Mal hace quien nada hace.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Decir, me pesó; callar, no.
El que mucho abarca, poco acaba.
El que algo debe, no reposa como quiere.
A quien vela, todo se le revela.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
A Dios, llamaron tú.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Hasta los animales se fastidian.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Cuatro ojos ven más que dos.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Del ahorro viene el logro.
Para que quiere cama el que no duerme.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
Casarás y amansarás.