De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Bella por fuera, triste por dentro
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Saber de pobre no vale un duro
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
La honestidad es un vestido de oro
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Cosa hallada no es hurtada.
Lo que haces, encuentras.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
A la gente alegre el cielo la ayuda
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
De lo perdido, lo que aparezca.
Ojo al Cristo que es de plata.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Esta vale en oro lo que pesa.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La fortuna es madrina de los necios.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Pan tierno, casa con empeño.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Dar gusto da gusto.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Todo mi gozo en un pozo.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Vicio no castigado crece desatado
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.