El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Llegó el momento de la verdad.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
A tres azadonadas, sacar agua.
Al higo por amigo
Nada creas, sino lo que veas.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
A gran salto, gran quebranto.
No sufras por calenturas ajenas.
El que quiere subir inventa la escalera.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Difama, que algo queda.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
La fuerza vence, la razón convence.
Más ven cuatro ojos que dos.
Cuentas claras conservan amistades.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
¡A darle que es mole de olla!
No te metas en querellas ajenas.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Dios nos libre de un ya está hecho.
Al engaño, con engaño.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
A gallo viejo gallina joven.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
El amor todo lo vence.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Quien bien ata, bien desata.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
De buen chaparrón, buen remojón.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.