Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Agua fina saca la espina.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Buey viejo asienta bien el paso.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Quien vale mucho hace mucho.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Matar un tigre.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Le quedo como anillo al dedo.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Amigo lejos, amigo muerto.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Le dieron gato por liebre.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Donde hubo pan migajas quedan.
El que sabe sabe y el que no es jefe
La cabra siempre tira al monte.
Más vale ensalada que hambre.
O jugamos todos o pinchamos el balón.