Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
La oveja de muchos, el lobo la come.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Año de hongos, año de nieve.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
En cualquier sitio se cuecen habas.
Necio por natura y sabio por lectura.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Dos no riñen si uno no quiere.
A gran subida, gran caída.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
No ensucies donde comes.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
El borracho, de nada tiene empacho.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
El que mucho habla, poco acierta.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
A dádivas, no hay acero que resista.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Por las vísperas se conocen los santos.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
El ceremonial es el humo de la amistad
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Hombre intranquilo vale por diez.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
La ignorancia es muy atrevida.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.