El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Bolsa llena, quita las penas.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
El último que se pierde es la esperanza.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
La curiosidad anda en busca de novedad.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Estás entre la espada y la pared.
La esperanza es la última en morir.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Gracias que hacen pero no la ven.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
A donde fueres haz lo que vieres.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
A cada santo le llega su día.
Pronto y bien no hay quien.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
A buen puerto vas por agua.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Carga que place, bien se trae.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Para prosperar, vender y comprar.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Entre salud y dinero, salud primero.
Todas las cosas pasan como el viento.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.