Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
La libertad vale más que el oro
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Como te cuidas, duras.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Necio que sabe latín, doble rocín.
La verdad es de un solo color
Una maravilla, con otra se olvida.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Beber con medida alarga la vida.
Hablar a tontas y a locas.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
No hay regla sin excepción.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Por una oreja entra y por otra sale.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Donde hay obras, hay sobras.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Lo poco, nunca dio mucho.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Por los Santos, la nieve en los campos.
No se pierde lo que se dilata.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
De ensalada, dos bocados y dejada.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.
El pez muere por su propia boca.