Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Grandotas aunque me peguen.
Ir de capa caída.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Más dura será la caída.
Después de la resaca viene la pleamar.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Son cáscaras del mismo palo.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Palos con gusto no duelen.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
La más fina mula, patea y recula.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
Más vale sudar que estornudar.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Casa hecha y mujer por hacer.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
La necesidad carece de ley.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Como vives, juzgas.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.