Ojo por ojo y diente por diente.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Todo es según el cristal con que se mira.
Quien más tiene, más quiere.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Nadie se muere en la vispera.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
La esencia fina viene en frasquito chico.
Más vale oler a asno que a muerto.
La letra, con sangre entra.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
El que no se embarca, no se marea.
La rata avisada, no muerde carnada.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Al hombre de rejo, vino recio.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Agua vertida, mujer parida.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Para bruto no se estudia, se nace.
No le pidas peras al olmo.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
No eches más leña al fuego.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Unos mueren para que otros hereden.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Enero, buen mes para el carbonero.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
La belleza entra por la boca.