El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Si prometes y no das, mal vas.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Al pobre el sol se lo come.
El que tonto nace, tonto muere.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Pocas palabras son mejor.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Encontrar al perro en la olla
Más vale que sobre que no que falte.
Ruin amigo no vale un higo.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Si esta víbora te pica, no hay remedio de botica.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Por sus hechos los conoceréis.
El daño hecho no tiene remedio.
A cada paje, su ropaje.
Por el becerro se amansa la vaca
También de alegría se puede morir
Nunca falta un culo para un bacín.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
El triunfo de los crueles es breve
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Fía poco y en muy pocos.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Qué bueno era Dios para labrador.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Errando errando, se va acercando.
Loro viejo no da la pata.
El que mucho ofrece, poco da.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A la hija casada sálennos yernos.
Poderoso caballero es don dinero.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.