Es de sabios cambiar de mujer.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Juegos de manos se van al culo.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
El pan de viaje no hace bulto.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Antes de que acabes, no te alabes.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Fácil es empezar y difícil continuar.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
La alegría da miedo
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
La confianza da asco
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Una rata dentro de una tinaja.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
¿Quién con una luz se pierde?
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Lo comido por lo servido.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Afanar y no medrar es para desesperar.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Bailar la trabajosa.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.