Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
No hay que conejear sin perros.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
La fantasía es la loca de la casa
Hierba segada, buen sol espera.
A hijo malo, pan y palo.
Hacer un viaje y dos mandados.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Hacer la plancha.
Gastalo en la cocina y no en medicina.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Hablando mal y pronto.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
De la vista nace el amor.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Loquillo y los Trogloditas.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Al hambre no hay pan negro.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.