Nadie es profeta en su propia tierra.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
La que fácil llega, fácil se va.
Tronar como un arpa vieja.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Septiembre benigno, octubre florido.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Quien tiene tienda que la atienda.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Pan y vino y carne, a secas.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Coces de yegua, amor es para el rocín.
La buena lavandera, su camisa la primera.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Como el ungüento blanco, que para todo sirve y para nada aprovecha.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Putas y frailes andan a pares.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Lo que no está prohibido está permitido.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Le quedo como anillo al dedo.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
En casa pobre, pocos cuentos.
Más pija que el Don Bosco.