Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Aquí no hay más cera que la que arde.
Nunca viene una desgracia sola.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Neblina, del agua es madrina.
Cada criatura obra según su natura.
Están cortados por la misma tijera.
También los secretarios echan borrones.
Jamás se ha quedado el oro de ser robado.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Está oscuro debajo de la lámpara
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
A la que te criaste, te quedaste.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
La primavera la sangre altera.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
La paz con una porra en la mano es la guerra
En tiempo de campaña, apaña.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Juicios tengas, y los ganes.
Una buena bota, el camino acorta.
A la guerra, con la guerra.
Quien desparte lleva la peor parte.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
El que llora su mal, no lo remedia
Se encontró con la horma de su zapato.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.