Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Cojo con miedo, corre ligero.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Con el tiempo y una caña, a pescar.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Ladra de noche para economizar perro.
Meter aguja y sacar reja.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Ojo al parche.
En 36 platos hay 72 enfermedades.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
No hay tal mancebo como el puerro, que le salen las barbas al año primero.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Tienes más cara que un saco perras.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
El corazón es un guía que los pies siguen
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Como vives, juzgas.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
No falta un burro en un mal paso.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Mediado enero, mete obrero.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Tripas llevan piernas.
Estar como caimán en boca de caño.
Dale con que va a llover.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.