Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Nada necesita quien tiene bastante.
Tienes más salidas que una autopista.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Roer siempre el mismo hueso
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
Cuando el pobre lava, llueve.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Estas son de mi rodada.
Tenís más grupo que banco de sangre.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Primero comer, que ser cristiano.
Aquellos polvos traen estos lodos.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
No ensucies el agua para después tomártela.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
Arriba canas y abajo ganas.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Esto es pan comido.
El que quiera comer la nuez tiene que romper la cáscara.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.