Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
A diente cogen la liebre.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Todo lo prieto no es morcilla.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Lo comido por lo servido.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Torta en masa bien se pasa.
Al asno lerdo, arriero loco.
Dar limosna no aligera la bolsa
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Escarba la graja, mal para su casa.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
A ojo de buen cubero.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Beberás y vivirás.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Nunca falta un culo para un bacín.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Llevar bien puestos los calzones.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Vayan las verdes por las maduras.
Estar en tres y dos.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
Redondear la arepa.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
El que afloja tiene de indio.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.