Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Da y ten, y harás bien.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
El que necesita, te visita.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Como chancho en misa.
Pan con sudor, sabe mejor.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
En pedregal no siembres cereal.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Nunca cagues más de lo que comes.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Al que no quiera taza, taza y media.
Si falta la comida, torcida va la vida.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
El hambre aguza el ingenio.
¿Usted qué come que adivina?
Estás probando tu propia medicina.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Dar de comer al diablo.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
El que depende de otro come mal y cena peor.
A buen hambre, no hay pan duro.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.