El que come aprisa, come mal.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Boca que no habla, Dios no la oye.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Nada con nada, total nada.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Esquílalas pero no las desuelles
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Año lluvioso, échate de codo.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Mejor precavido, que arrepentido.
La fantasía es el reposo del alma
La felicidad es como un león insaciable
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Harina mala, mal pan amasa.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Amor de amos, agua en cestos.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Los sordos no oyen, pero componen.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Hija que casas, casa que abrasa.
No hay dos sin tres.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Dar antes que amagar.
Vase la fiesta y resta la bestia.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Vayan las verdes por las maduras.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Esto está en chino.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer