Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
La belleza más divina, también defeca y orina.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Come con él, y guárdate de él.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
La lealtad se paga.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
A gran culpa, suave comprensión.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Hay más días que sandías.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Es de sabios cambiar de mujer.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
¿Queres dormir al sueño?
Cuando hay para carne, es vigilia.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
A un bagazo, poco caso.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Las palabras no cuestan plata.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Blanco y en botella, leche.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Pedir más es avaricia.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Cali es cali y lo demás es loma.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.