Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
De lo bendito, poquito.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Con las buenas palabras nadie come.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Palos con gusto no duelen.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Año nuevo vida nueva.
La ensalada, bien salada, poco avinagrada y bien aceitada.
Maestro, El se puede comer la regla.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Guarda que comer y no que hacer.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Cuando dude, no saludes.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Haz lo que haces.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Donde entra beber, sale saber.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Cara de beato y uñas de gato.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
No hagas mal y no habrás miedo.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Juego y paseo, solo para recreo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Habiendo don, tiene que haber din.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Primero comer, que ser cristiano.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.