El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Desvestir un santo para vestir otro.
Lección dormida, lección aprendida.
Escucha el viento... que inspira
Una palabra al oído se oye de lejos.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Tan rápido como un chisme.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Noche toledana. (Irse de farra).
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Ave por ave, el carnero si volare.
Remienda paño y pasarás año.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Al endeble todos se le atreven.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
El zorro viejo huele a trampa.
Es más fácil, destruir que construir.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
A buena hora pidió el rey gachas.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
A nadie le amarga un dulce.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Donde entra beber, sale saber.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Costumbre mala, desterrarla.
Reniego de señora que todo lo llora.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.