Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
A cama chica, echarse en medio.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Limosnero y con garrote.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Esquílalas pero no las desuelles
Cántaro roto para tiesto vale.
Matar pulgas a balazos.
De sabios es variar de opinión.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Alábate cesto, que venderte quiero.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Antes de hablar, pensar.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Entendido y anotado.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Al loco y al fraile, aire.
Quien desprecia, comprar quiere.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Regla y compás, cuanto más, más.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Ser lento en dar es como negar.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
El fraile, la horca en el aire.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Riñas de enamorados, amores doblados.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Cual andamos, tal medramos.
Vísteme despacio que estoy de afán.
El que presta, a pedir se atiene.
[inicio del curso].
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Haz el mal y guárdate.
Barájamela más despacio.