Acarrear leña para apagar un incendio.
El que escucha su mal oye.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
A confesión de parte relevo de prueba.
Callar como puta tuerta.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Hacer algo de cayetano.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Ser un mordedor de pilares
Es mejor pecar poco que confesar mucho
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Real ahorrado, real ganado.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Hacer favores, empollar traidores.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
La respuesta más rápida es la acción.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Es demasiado necio para ser loco.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Saber es poder.
Zun de noche, se sube a un coche
Fácil es criticar y difícil obrar.
Jugar la vida al tablero.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Quien bien ata, bien desata.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Al mal paso, darle prisa.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.