Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Las paredes oyen.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Necios y gatos son desconfiados.
Nunca con menores, entables amores.
Donde manda el amo se ata la burra.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
A Dios rogando y con el mazo dando.
No se debe escupir al cielo.
Todo es según el cristal con que se mira.
A la hija muda, su madre la entiende.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Saber dónde aprieta el zapato.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
No muerdas la mano que te da de comer.
Eres lo que comes.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
A quien mucho tiene, más le viene.
Bien está cada piedra en su agujero.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
Las grandes penas no se quejan.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Quien hace malas, barrunta largas.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Brilla por su ausencia.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
El saber no ocupa lugar, pero sí espacio en disco.
El que es sabio nunca enceguece.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Tres españoles, cuatro opiniones.