Calle mojada, caja cerrada.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Más viejo es el viento y aún sopla.
La casa, la mujer la hace o deshace.
La barba no hace al filósofo
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Mal es acabarse el bien.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
La manda del bueno no es de perder.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Te pido hojas y me traes ramas.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Al cielo nadie va con ojos secos.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
¡Chínchate un ojo!
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Entre menos burros, más choclo.