Cabra manca, a otra daña.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Nunca te apures para que dures.
A donde va la gente, va Vicente.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Esquílalas pero no las desuelles
Fue sin querer...queriendo.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Tranquilidad viene de tranca.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
El que mucho promete, poco cumple.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
A consejo malo, campana de palo.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Tanto pedo para cagar aguado.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Acá como allá, y allá como acá.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Ojo por ojo y diente por diente.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
El hábito no hace al monje.