Redondear la arepa.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
En buena casa, mal inquilino.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Ese huevito quiere sal
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Hijos casados, duelos doblados.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
No ser escaparate de nadie.
Otros tiempos, otros modos.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Hoy te lo dice tu amiga.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Despedida de borrachos.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
De tal árbol tal astilla.
Soltero maduro, maricón seguro.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Amores reñidos, los más queridos.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Si vives alegre, rico eres.
Los compañeros de cama se escogen de día
Del niño el beso, del viejo el consejo.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Los casados, casa quieren.