Remienda tu sayo y te durara otro año.
Gallo viejo con el ala mata.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Si truena es porque va a llover.
Pan tierno, casa con empeño.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Todavía aguas corren profundamente.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Hoy arreboles, mañana soles.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Ave por ave, el carnero si volare.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Amistad de juerga no dura nada.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
El amor, de necios hace discretos.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
A viña vieja, amo nuevo.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Quien mucho da mucho recibe.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Una carreta vacía hace ruidos.