Ni agradecido ni pagao.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
No siempre es mejor el que más te gusta.
Ajo dulce ni leño sin humo.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Año tardío, año medio vacío.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
No compares el tocino con la velocidad.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
De airado a loco va muy poco.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Bueno es caer para más valer.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador.
Amor sin plata, no dura.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Escritura es buena memoria.
La adoración es una admiración trascendental
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Hacerse el de la oreja mocha.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
El flojo trabaja doble.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Blanco y en botella, leche.
El más fuerte teme a la muerte.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
El mejor cazador, miente más que caza.