Cada uno halla horma de su zapato.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
Buena razón quita cuestión.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Qué bien canta María después de la comida.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Más camina un burro si va frente al pesebre.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Agua mansa, traidora y falsa.
A buena confesión, mala penitencia.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Más vale la sal, que el chivo.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
La sardina y el huevo a dedo.
Dicen que la educación se mama.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
A Dios, llamaron tú.
Nada necesita quien tiene bastante.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
El vino malo es mejor que el agua buena.
A gran calva, gran pedrada.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Faena acabada, faena pagada.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Gato con cascabel no caza ratón.